miércoles, 20 de mayo de 2020

Capítulo 12




Alan y David padre se besan, se besan bien profundo. Es un sentimiento que llevan callados desde hace mucho y no se pueden controlar. Se besan y se besan para saciar su sed del otro. Pero ninguno de los dos se atreve a confesarse lo que sienten el uno por el otro.

Luis está en su despacho. No deja de pensar en Fabi. En que hicieron el amor. Se estremece sólo de pensarlo. Sus ojos se llenan de lágrimas al pensar en que lo dejó abandonado dormido después de ser suyo. Le duele pensar que tal vez lo hirió. Con rencor abre un cajón que tiene cerrado con llave. Ahí tiene guardado un anillo de compromiso:
--ojo por ojo…  --dice tomando ese anillo con amargura—-Yo te iba a dar este anillo para que te casaras conmigo, pero claro. Yo era demasiado poco a ti… tú aspirabas más alto. Ahora he conseguido todo lo que tenía…
Se seca las lágrimas con tristeza:
--todo no, no te tengo a ti.
Su rostro se llena de rabia:
--¡¡y tampoco te necesito¡¡¡gracias a Elisa tengo el control de esta empresa… la mitad ya es mía…¡¡seguro que  se enteró y claro… ahora sí soy un buen partido para él pero no… Yo no quiero. ¡¡no¡¡¡ Aunque el me quisiera --dice nada convencido --ahora sería yo quien no iba a querer nada con el.
--te amo, te amo Fabi --dice besando ese anillo con tristeza.

Alan y David desean besarse y decirse lo mucho que se aman. De repente los dos se separan y al unísono dicen:
--¡¡no¡
Luego los dos se sonríen con tristeza.
--¡¡no puede ser¡¡ --dicen a la vez.
Se dan cuenta que no sólo se aman por igual, sino que están igual de compenetrados. El hombre acaricia al joven y le dice:
--perdóname, mi niño. Fue mi culpa… yo ya soy un hombre hecho y derecho. No debí caer en este juego. Soy tu tutor. Se te me confíado a mi…. Y no podemos hacer esto…
--esto no debe volver a pasar --dice Alan con tristeza.
--te lo juro --dice David  besando la mano de Alan
Los dos se van juntos con un amor que les quema muy adentro, en el alma. Con un amor que sienten prohibido.


Lejos de allá, Los 30 Boys están teniendo bastante éxito. Los chicos regresan al hotel cansados al hotel y se retiran a su habitación. Hugo entra en la suya y se sorprende al encontrar a Mariano. Se sonríen.
--¿tú aquí?
--si, y no veas lo que me constó colarme… creían que era una de esos niños que están locos por vosotros…
Hugo sonríe con timidez. Mariano se le acerca con algo de vergüenza:
--aunque sí es cierto que soy tu mayor fan…
--¿de veras? --pregunta contento.
--sí, por eso te vine a buscar… pero tengo miedo que… que ahora que eres famoso… debes tener muchos chicos a tus pies.
Mariano teme perder a su chico y como prueba de amor, se desnuda ante él. Hugo lo mira muy sorprendido. Traga saliva.
--No creas que yo hago esto con todos... es mi primera  vez.
Hugo lo mira con deseo.
--¿estás seguro que quieres esto? Si me acerco mucho luego no podré parar.
Mariano pega su cuerpo al de él:
--no quiero quedarme atrás, ser un tonto, quiero ser el hombre que necesitas. Quiero que tú seas el primero.
Hugo sonríe y caen a la cama.
--si te lastimo dime. Es mi primera vez como activo.
Hugo es muy dulce. Mariano está feliz.  Le duele mucho pero le asegura que no le duele y que le encanta. Es un momento especial para ambos.

Elisa y Luís están apunto de hacer el amor.
--¿Cuándo te tomaste la pastilla? No te vi…
Ella se le coloca encima, le besa el pecho a la vez que le saca la camisa. Le gusta perderse entre sus pezones, su vello.
--te amo, tanto…
Él jadea, está apunto de caer y eso es lo que quiera ella.
--la pastilla… te tomaste la pastilla?
--no importa… por un día no pasa nada…
Luis hace un esfuerzo y sale de debajo de la mujer:
--¿Qué te pasa?
Él la mira sofocado y le pasa las pastillas:
--ni una sola vez…
Ella se le levanta coqueta y le dice:
--tengamos un hijo… Yo quiero que tengamos un hijo.
--un hijo?¡ ¿estás loca?
--¿Qué pasa? Estamos casados, nos amamos… es la cosa más natural del mundo.
--¡¡¡que no Elisa, que yo no pienso tener un hijo tuyo¡
Ella lo mira muy triste. Él se da cuenta que ha dejado al descubierto sus verdaderos sentimientos y con un falso amor la acaricia y le dice:
--claro que me encantaría tener un hijo tuyo, pero no ahora… tengo mucho trabajo… Cuando la empresa sea ya la mejor, la numero 1 para que nuestro niño tengo lo mejor, para que pueda estar más por vosotros…
Con toda la dulzura que es capaz de fingir, el hombre sonríe mientras pone una pastilla en la mano de su esposa. Sonríe “enamorado” hasta que Elisa se la toma. Sonríe más tranquilo. Luego sí se desnuda ante la atenta mirada de su esposa y hacen el amor. Él se deja llevar sólo por sus instintos. Ella es feliz ya que cree que el amor de su marido es 100 por cien sincero.




Alan  y David se han evitado durante todo el día. Están encerrados cada uno en su cuarto atormentados sin dejar de pensar en el beso, en su beso. Les tiembla hasta la piel. Aunque están separados la pareja piensa el uno en el otro. Les tiembla hasta la piel. Se acarician el labio. Sus ojos se llenan de lágrimas. Y a solas se atreven a confesarse lo que no se confesaron entonces.
--te amo, te amo. Te amo David. Te amo . Es mi primera vez. Es la primera vez que amo.
--Te amo, te amo mi Alan. Mi niño lindo. Me has hecho retroceder 40 años.
A pesar que ahora los dos saben que se aman y que son correspondidos.
--Me ama, me ama --dice Alan con el sabor de los labios del otro en el suyo.
-- me ama, me ama tanto como yo. Lo sentí temblar. Lo sentí tan mío. Es mío, mío --dice David con ternura.
Los dos sienten que su amor les está prohibido. Alan se levanta. Se mira al espejo y se seca las lágrimas.
--¿¿Qué clase de hombre eres tú?¡¡¿es que no te da pena besarte con el padre y acostarte con el hijo¡¡
A los dos le atormenta lo mismo. David padre se levanta de la cama. Se desnuda para darse una ducha fría con tal de olvidar sus 'malos'pensamientos:
--¡¡tienes que bajarte esa calentura, es un niño de 16 años y que esta a tu cargo.
Se da una ducha fría para aclararse las ideas pero sabe que lo suyo no es un simple calentón, que no le vale cualquiera, que solo lo quiere a Alan
--¡¡43 años, es 43 años menor que tú¡¡¡está mal¡¡¡es un delito¡¡¡es algo abominable¡¡¡No le puedo hacer esto, no puedo¡¡¡


Miguel se encuentra en el vestíbulo del hotel y se sorprende al ver llegar a Hugo. Se acerca a él molesto.
--¿¿Dónde estabas? Mi dijeron que saliste… los otros ya fueron al ensayo. Yo me tuve que quedar para esperarte…
Hugo tiene la cara iluminado:
--vengo de la Terminal de autocares…
--¿¿Qué?¡¡¡tú eres tonto o qué?¡¡ ¿y se puede saber qué se te perdió ahí?¡
--fui a acompañar a Mariano.
Miguel no puede evitar el punzón de los celos:
--¿Mariano?
Ilusionado y enamorado, Hugo le dice:
--¡¡si, ¿puedes creerlo?¡¡¡hizo un viaje tan largo sólo para verme, para pasar la noche conmigo¡¡
--¿¿¡vino solo para meterse en tu cama?¿para acostarse contigo?
--bueno, nos amamos.
Miguel arde por la herida:
--así que se te regaló--dice con desprecio.
Molesto Hugo dice:
--¡no, se me entregó por amor¡¡
--seguro que lo hace con cualquiera, que estuvo contigo por pena…
--¡¡pues no. Era virgen, yo fui el primero¡¡Es un chico muy especial. No quería entregarse a cualquiera.
Miguel se muere de rabia.
--¡¡eso no puede ser. Nadie es virgen a su edad¡¡¡te tomó el pelo y tú de tonto te lo crees¡
--¡yo lo comprobé¡¡
--¡por favor, tú eres una putita. Te gusta que los machos te usen como su juguete sexual¡ ¡no eres activo¡
--pues no te pases que no he estado con tantos chicos. Sólo con Luis y con vosotros. Y a mi me gusta de las dos maneras pero hasta ahora no me habían dejado meterla.
--si hasta ahora sólo  has sido pasivo  y has sido nuestro  juguete sexual siempre que nos ha apetecido  ¡¿Cómo sabes como se diferencia?
--lo sé y si tú hubieras estado alguna vez con algun virgen pues lo sabrías.
Miguel no dice nada pero se muere de la rabia.

Por su lado, David y Alan está desayunando juntos. LA cercanía de sus cuerpos los está matando. Están cerca pero a la vez se sienten tan lejos. Los dos están luchando contra un amor que no quieren sentir y eso los hace sufrir. Casi no se hablan. No se atreven a mirarse a los ojos.
--llegaré tarde, en estas semanas he descuidado mi trabajo pasaré todo el día en la oficina --dice el hombre triste pero seguro que refugiarse en el trabajo es la mejor solución.
Aunque al joven le da pena no tener al hombre  todo el día a su lado, se siente mas tranquilo. Saber que cuanto menos lo vea más fácil le será luchar contra el amor.
--es lo mejor-- David
 --Será?¡ --murmura tímido.
Alan a  veces siente que su amor por su tutor y padre de su ex es imposible  y otras veces siente que por amor merece morir pero no se anima a lanzarse. Sin saber exactamente lo que pasa por su cabeza David dice:
--es lo mejor para ti. No lo dudes.
Los dos se miran tristes. Ninguno hace ningún comentario pero los dos saben exactamente a lo que se refieren. David se levanta, se acerca a Alan. Los dos desean ese beso.  David siente que los separa demasiadas cosas, que esa relación a la larga lastimaría al joven. Lo quiere proteger. Y Alan no sabe como enfrentarse a lo que siente
--hasta la noche --dice David tenso y en la distancia.
Se va. Antes de dejar el comedor mira a Alan con tristeza. Al uno le duele la mirada del otro llena de dolor. Cuando se queda solo, Alan llora desconsoladamente sin entender muy bien lo que está sintiendo y porque no puede vivir ese amor que le hace tan feliz.
David entra en su coche. Golpea el volante con rabia.
--¿¿Por qué?¿porqué me tenía que pasar una cosa así?¿porqué ahora que me vuelvo a enamorar es de un adolescente a mi cargo?¿porqué?
David conduce a toda prisa lleno de rabia y sin dejar de pensar en el beso que se dieron:
--juro que mi vida que lo voy a olvidar, no puedo arruinar la vida de ese niño. Que va a hacer con un viejo?

meses después...


Luis está trabajando en su oficina. La secretaria le trae unos viejos papeles:
--Y  por fin acabamos… creí que nunca íbamos a vaciar ese viejo despacho. Esto montón es ya el último. Ahora ya tienes  todos los papeles que quedaban del antiguo dueño
--Menos mal, el  viejo Helmut era muy desordenado
--No creo que haya nada importante. Has tardado meses en mirar todos estos papeles que son para tirar, es perder el tiempo.
--Eso ya veremos. Déjame sólo.
El guapo hombre registra esos papeles con desesperación:
--En algún lugar tiene que a ver algo que demuestre que mi padre fue el verdadero fundador de esta empresa y que aprovechándose de una borrachera el  viejo Helmut le quito su empresa
Pasa horas mirando viejos papeles y no encuentra nada. Está desesperado:
--en estos meses no he logrado que Elisa me ceda el resto de su empresa… está decidida a dejar sus acciones al hijo que quiere tener conmigo… pero eso sería atarme a ella de por vida. Tengo que demostrar que esta empresa es mía para no tener que seguir atado a un matrimonio que me está volviendo loco.
Alguien entra.
--Hola, Luis.
El hombre levanta los ojos y se sorprende al ver a Fabi.
--¿Qué haces aquí?
--bueno… no había nadie… así que entré…
Los dos se miran con emoción. Después de meses sin verse. Se sonríen. Luis se levanta. Sonríe como un adolescente con ese hombre frente a él, el  empresario se olvida de todo.
--¿Qué has venido a buscar? -'dice  Luis con emoción pero con algo de reproche.
--te vine a buscar, a saber de ti.
Ninguno de los dos puede luchar contra lo que siente y se funden en un apasionado beso de amor. Elisa que entraba en ese momento se queda de piedra al ver la escena.





Capítulo 11



David padre acaricia con mucho ternura a Alan. No quiere aceptar que desea besarlo, que le nace hacerlo. Poco a poco acerca sus labios a los de Alan, y Alan no dice nada. En el fondo es lo que quiere. Pero en el último momento no hay tal beso ya que el hombre solo lo besa en la mejilla. Es un beso que a los dos les sabe a poco. Se miran con cierta tristeza y es la tristeza de no entender lo que les está pasando. David le acaricia con suma ternura:
--no me gusta que estés triste… venga, olvida las cosas que te duelen. Me gusta que sonrías.
Al lado de ese hombre que tanto quiere no puede estar triste. Le sonríe y David lo acaricia. Los dos se miran de una forma apasionada.
--tú eres muy bueno conmigo… a tu lado no puedo estar triste.
--Me alegro traerte un poco de alegría a tu vida.
--un poquito no, un mucho…
El hombre sonríe. Es una sonrisa seductora que a Alan le encanta y que le quema por dentro y que lo desconcierta. David se levanta de la cama y dice:
--venga, ponte bien guapo. …
El joven se ruboriza. David le sonríe y le dice:
--y bueno, no te va a costar porque tú siempre estás guapo.
Los dos se miran y suspiran.
--te dejo para que te vistas… después de desayunar pues veremos que hacemos hoy… quiero que te distraigas…
--me consientes demasiado… ¿no tienes que trabajar?
El guapo hombre sonríe seductor y dice:
--pues no… por algo soy el dueño…
El hombre deja la habitación. Se queda en la puerta con una sonrisa en el rostro.
--¿Qué me está pasando? ¿qué? –se pregunta sorprendido por la profundidad de sus sentimientos hacia el amigo íntimo de su hijo.
Alan se queda en la cama suspirando por el hombre.
--¿Qué es esto que siento? ¿es normal esto que siento por el padre de mi novio? Así se querrá a un padre?
Y es que el joven sabe que los sentimientos hacia el padre son superior a sus sentimientos por David hijo y a la vez muy parecidos y eso es algo que lo tiene totalmente desconcertado.

Por su lado, Luís está trabajando en su empresa. Se sorprende al recibir la visita de su esposa. Elisa entra sin llamar y no se la ve muy contenta.
--y esta sorpresa, mi amor ¿Qué haces aquí? –-dice el hombre levantándose y dando un beso en la mejilla a la mujer.
Enfadada Elisa le dice:
--¿a caso tengo que pedir permiso para visitar a mi marido? Te recuerdo que esta es mi empresa…
--bueno… sólo la mitad y yo soy el presidente –-dice forzando una sonrisa.
--¿¡que me estás queriendo decir?¡
--Nada, nada…
El hombre se gira y pone muy mala cara.
--¡no me gusta que estemos enfadados¡ --dice Elisa.
--a mi tampoco --dice él que sigue sin darle la cara pero que esta no se dé cuenta de que le molesta su presencia.
Elisa lo abraza por la espalda. Es evidente, aunque ella no lo ve, que a él no le hace ninguna gracia.
--es que anoche te dormiste enfadado… y hoy te fuiste sin que te viera… ¿Por qué te fuiste tan temprano?
--es que tengo mucho trabajo…
--¿y porque no me despertaste?
--es que dormías tan a gusto…
--sí pero no me hubiera importado… es que estamos tan poco tiempo juntos… pero eso tiene solución.
--si cual…? --dice el hombre poniendo cada vez más cara de fastidio.
--He decidido que voy a trabajar a tu lado… en esta empresa…
--¿¡como?¡
Luis se gira de repente.
--¿Qué tiene de malo?
Luis procura mostrarse tranquilo a pesar que la idea no le gusta nada:
--no malo no pero es que tú no sabes hacer nada…
--bueno, pues tú me enseñas… soy tan dueña como tú… algún puesto me podrás dar…
Elisa lo abraza:
--me gustará tanto que estemos siempre juntos…
Aprovechando que ella no lo ve él no puede evitar una mirada de rabia. De pronto, Elisa  ve unas flores sobre la mesa.
--¿y eso? -–pregunta celosa.
A Luís le viene en mente una cosa. Toma esas flores y dice lo más amoroso que puede:
--son para ti…
--¿para mi? -–dice la mujer llorando de la emoción.
Luís acaricia el rostro de su esposa:
--claro que sí… para la mujer más bella y la que más quiero.
Elisa no está acostumbrada a tanta ternura y no puede evita llorar.
--esto es para que me perdones por lo mal que me porté ayer… y para que me tengas paciencia… para que me esperes en la casa cada día y así yo tendré un motivo para querer volver…
Elisa está tan feliz que se le olvida todo y se va bien contenta con su rabia. Luís vuelve a su sitio, se siente relajado ya que su esposa se fue y no le ha vuelto insistir con lo del trabajo.

Mariano sale de su trabajo, Hugo se le acerca. El chico llevaba mucho tiempo esperándolo y no sabía cómo abordarlo. Sale tan de repente que Mariano se asusta y grita.
--¡¡¿eres tú? me asustaste¡¡
Los dos se quedan mirándose frente a frente. Hugo le quería decir muchas cosas pero no se atreve.
--¿querías algo? --pregunta Mariano..
Hugo lo besa en la boca y Mariano lo bofetea
--Perdón, fue un impulso… yo… --dice hugo con miedo.
Mariano no lo deja continuar ya que es el quien lo besa. Y los dos, contentos, se unen en un apasionado beso.



En la noche. El joven David vuelve a buscar a su ex. David padre lo ha visto entrar en el dormitorio del adolescente y llora pero sabe que no puede hacer nada. Alan quiere hablar con él pero David se desnuda y con sus besos lo calla. Hacen el amor. Luego Alan está feliz en los brazos de él, cada vez que quiere hablar con él, el chico lo besa y así logra que se quede dormido. David se viste en silencio y se va. Se va tranquilo sin que nadie lo retenga. Su padre lo ha visto salir pero no le dice nada. David padre no puede con la ira que siente. Se muere de celos.

Al día siguiente, Alan llora al ver que David lo volvió a dejar sola. David padre entra a consolarlo.
--¿Por qué tu hijo juega conmigo? ¿Por qué?
--¿y porque tú lo aceptaste de nuevo en su cama? --le reclama celoso.
Al adolescente le gusta estar con el hijo pero no sabe porque siente que es algo malo al estar frente al padre. Agacha la cabeza y dice:
--es mi novio.
David padre dice serio y celoso:
--sabes que no lo es. Si tu no quieres mi hijo no debe obligarte… ,no lo hagas si no quieres…
Alan mira a ese hombre muy confundido.

Días después…
Luís está con los 30 Boys en el aeropuerto. Los chicos están muy emocionados porque comienza su gira. Luis les asegura que va a ser muy exitosa. Los tres amigos están con ellos. Anas se despide de Miguel Ángel con un apasionado beso, Silvio y David se besan con pasión y también Hugo y Mariano. Miguel está solo y celoso.
--que lastima que se tengan que separar ahora que todos los iba bien --dice Miguel a la nueva pareja.
--te vendré a ver --le dice Mariano a Hugo.
Cuando ya están en el avión, Miguel dice a su amigo.
--no te esperará… se acostará con otro, por tonto otro se llevará su primera vez
--pero ese no serás tu --le dice Hugo poniendo el dedo en la llaga.

Elisa llega a la mansión de los Helmut con una carta para su hermano. David y Alan estaban a punto de salir. En esa carta, David se despide de su padre y no menciona a Alan. Aunque le sorprende que no les avisara con más tiempo, sonríe. Le tranquiliza saber que no volverá en las noches a buscar a Alan. Como no sabe como decirle eso al joven le pasa la carta al joven. Alan la lee aturdido.  Elisa los deja solos, Alan y David se miran, los dos ocultan la excitación que le provoca estar juntos y sabiendo a David lejos.
--¿Por qué me hizo esto? Se acostó conmigo… todos estos días y luego me deja sin decir nada…?
--¿y te duele? Tanto quieres a mi hijo…? -pregunta con celos.
Alan lo mira fijamente en silencio. Ahogándose en esos ojos. Sin saber que decir.  David padre lo quiere besar en los labios. No puede callar por más tiempo lo que siente por Alan y Alan se va corriendo. David golpea la pared con rabia. Alan entra en el cuarto muy sofocado:
--Me iba a besar, no es un padre, era un beso de hombre, él me ve con ojos de hombre, y yo también...
Se lleva las manos a la cabeza
--Dios ¿Qué clase de persona soy?¡¡no me puede gustar el padre de mi novio ¡¡¡no puede ser¡¡¡

Ha pasado casi un mes, Alan y David padre han seguido haciendo como si nada, luchando contra ese amor que está naciendo sin su permiso. David lleva de compras a Alan. Mira los videos juegos. Se le cae uno. Los dos se agachan a la vez y se deja llevar por la emoción y por lo que sienten. Unen sus labios, primero es un beso tímido, pero es el primer paso. Ninguno de los dos se opone y se funden en un apasionado beso de fuego.








Capítulo 10



Alan  mira con miedo el cuerpo desnudo de David mientras este le arranca la sábana con la que se cubre él. Se mete en la cama y trata de ponerse sobre el adolescente:
--No te me resistas… te voy a hacer el amor… es mi derecho. Estas aquí de arrimado. Me lo debes. Debes ser cariñoso conmigo.
Alan se queda quieto. David lo obliga a acariciarlo los genitales.
--No te pongas tenso, te gustará más si te relajas…
Con paciencia, el guapo chico logra que a su joven ex le guste acariciar su cuerpo desnudo. Luego lo desnuda y se produce la fusión. Los dos jóvenes disfrutan haciendo el amor sin saber que tras la puerta David padre sufre. Se golpea la cabeza contra la pared:
--¡¡están juntos, están juntos¡¡
Oye los jadeos de placer de los dos y eso le angustia. Le duele sentir a ese joven que es tan importante para él disfrutando en brazos de su hijo. Tiene celos. Le duele pensar que todo irá bien entre ellos. Devorado por unos celos que no entiende, el maduro hombre entra en su dormitorio. Lanza con rabia todo lo que encuentra a su paso y luego se tumba en la cama a llorar.
--¡¡no te debe doler --dice con angustia-- han sido novios y Alan lo ama, es normal que hagan estas cosas…. Además Alan es un hijo para ti (en realidad ni él mismo cree eso) y te debes alegrar que todo le vaya bien…
No puede evitar morirse de la rabia porque es su hijo el que está con ese joven. No se atreve a pensar que le gustaría estar en lugar de su hijo. Los jadeos de la pareja se le repiten una y otra vez. Llora sangre, no los quiere oír, a pesar de estar ya grabados en su cabeza y no los puede evitar. Se tapa los oídos como si así los evitara. Llora angustiado.

Quien también llora angustiado mientras su esposa duerme es Luís. Piensa en Fabi. Le duele haberlo dejado pero no se arrepiente.
--fui tan feliz en tus brazos… pero no debes volver a desestabilizarme… fue lo mejor… un sueño… un sueño…
El  hombre cierra los ojos acaricia uno a uno todos los segundos en los que ha vuelto a disfrutar de su amor por Fabi y le da gracias a la vida por haberle permitido ser feliz una vez más. Se seca las lágrimas y dice:
--esto fue una pausa, un desliz… yo tengo una misión y es sacarle a los Helmut lo que me robaron… la mitad de la empresa es mía… pero yo la quiero toda… no me basta con lo que tengo… lo que es justo es justo… toda la empresa será mía… no pararé hasta que el apellido Helmut haya desaparecido, Mercader-Caralt music, así se llamó en sus inicios y así se llamará de nuevo… eso lo juro por la memoria de mis padres…
Luis hace una cruz con los dedos y la besa.
--nada me apartará de mi camino… ni si quiera tú, mi amor.
Con lágrimas en los ojos recuerda el rostro de su amado:
--estaba tan guapísimo ¿Dónde estará? ¿Dónde? ¿Qué habrá pensado cuando despertó y yo no estaba a su lado?
La idea de que Fabi nunca lo quiso lo angustia:
--eres un tonto… por eso Fabi te dejo… El debe estar feliz… y seguro en brazos de otro hombre… le has puesto las cosas más fácil. Seguro que todo lo hizo por ego, porque quería demostrar que yo me sigo arrastrando a sus pies… que puede hacer conmigo lo que se le pegue la gana… Y no… ya no,... si su ego quedó herido… pues que bueno…
Luis habla con amargura y sin poder evitar el llanto.

Fabi ha vuelto ya a la ciudad en la que vive. Está solo en su apartamento. En su contestador automático hay muchas llamadas de su pareja a las que  no ha contestado. Está solo en el suelo llorando pensando en Luís.
--¡me dejó… me dejó¡¡¿porqué me hiciste esto? ¿porqué? Yo creía que mis besos habrían borrado el pasado, que podríamos volver a empezar… en todos estos años nunca fui feliz… nunca fui feliz como hoy… yo creí que todo pasó, que iba a volver a ser feliz… lo hubiera dejado todo por ti… todo¡¡
Fabi se seca las lágrimas y se recrimina su comportamiento.
--¡¡eres un tonto… Luis ya no es aquel joven romántico y aunque te haya querido mucho nunca lo suficiente para pensar en ti como tu en él¡¡¡habrá tenido cientos de hombres en su vida¡¡¡lo que dijo que pensaba en ti era sólo para obtener lo que quería… sexo… yo se lo puse fácil… y ahora se debe estar burlando de mi…¡¡
Fabi se levanta. Se hace el fuerte. Se seca las lágrimas y dice:
--fue bonito volver a mi pasado, pero eso que nunca es tarde es mentira… Seguiré con mi vida, con mi empresa, con todo lo que construido hasta ahora, con toda mi infelicidad… fue lindo volver a ser feliz… pero… ya pasó…
Fabi se quiere dar una ducha para relajarse. Se mira al espejo y llora recordando lo feliz que ha sido en brazos de Luis:
--Me lo merezco… yo habría dejado todo por ti pero ahora me merezco que no me quieras… Tú ya no me amas… yo maté ese amor… no me puedo quejar --se dice con amargura.

David y Alan han hecho el amor. Los dos están en la cama satisfechos y desnudos. Alan apoya su cabeza sobre el pecho desnudo de su amado. Le gusta que no se haya ido, que pueda abrazarlo, tocarlo. Ha descubierto que le gusta estar con él, acariciarlo, besarlo.
--Hoy ha ido mejor eh? Te sentí disfrutar… --dice David con orgullo.
Alan no se atreve a mirarlo a los ojos. Besa el pecho desnudo de él y con un poco de vergüenza dice:
-- es normal que lo hagamos… y que nos guste.
Alan se ruboriza y David sonríe, le acaricia el pelo:
--pues si tu quieres lo volveremos hacer.
Alan lo mira con un poco de angustia:
--¿te vas a quedar a mi lado verdad? Todo será normal ahora…
El guapo joven fuerza una sonrisa:
--Tú duerme tranquilo… ya hablaremos…
El adolescente lo mira  ilusionado… Se acurruca bien entre los  brazos de su desnudo amado. Alan se queda dormido tranquilo seguro que con el amor de los dos David va a ser muy feliz y todo saldrá bien.

Cuando ya Alan se ha quedado dormido, el chico sale de la cama con cuidado de no despertarlo. Se viste en silencio y se va por donde vino. El joven quiere dejar la casa a toda prisa. No esperaba que su padre lo esperara en la sala.
--¿¡te vas?¡ --le pregunta molesto.
--sí, ya tuve lo que viene a buscar.
Al hombre le duele que su hijo juegue con el adolescente:
--¿¿y se puede saber que venías a buscar? --le dice el hombre molesto.
--tú y yo siempre nos habíamos llevado bien… sólo discutimos porque no querías que fuera cantante y ahora no me está gustando tu tono de voz… últimamente estás muy raro… Vete a la cama que es tarde… ya nos vemos otro día…
--¿no te quedas aquí?
--No, esta no es mi casa ya. Sólo vine a ver como está tu nuevo hijo… yo pronto me iré de gira, es mejor que no se acostumbre a mi…
El joven se iba a ir pero su padre lo retiene y con reproche le dice:
-- ¿No quieres saber de él y te acuestas con él?
--solo le quise hacer el favor.
El joven se ríe y su padre se molesta. Se comporta como un rival y eso sorprende a su hijo.
--oye a ti que te pasa, imbecil?¡
--has instalado a ese tonto en mi casa sin preocuparte  de lo que pienso pues al menos que saque provecho de esto… algo bueno pues al menos deja que disfrute con lo único bueno que se le puede sacar a tu protegido.…
--¡¡no hables así¡¡
--Alan se muere por mí y si me acuesto con él ¿a ti qué?
Tratando de controlar los celos que lo devoran el hombre dice:
--¡es que no puedes jugar con él, no es una putita con la que te puedes divertir¡¡si lo vas a ignorar pues lo haces siempre… no te voy a permitir que lo desprecies por el día y que por las noches te acuestes con él ¡¡
--¡¡pues a él bien que le gustó… disfrutó en la cama conmigo¡¡
David padre se golpea los puños con rabia para controlar las ganas de golpear a su hijo al que está empezando a ver como un rival.
--parece que lo quieres más a él que a mi… --le reprocha el joven a su padre.
--tú sabes que siempre has sido mi vida… lo más importante…
--Pero ahora siento que lo más importante para ti es él y que por eso no te ha importado lo que siento y has metido a ese niño en mi casa. Es que quieres que arruine mi vida atándome a un niño que no me interesa?¡ para que lo has traído?¡
El hombre no dice nada, no sabe como defenderse.
--¿Qué me está pasando?¡QUE? --dice cuando su hijo lo deja solo.

Sigilosamente, David padre entra en el cuarto de Alan. Lo ve mientras duerme. Se sienta a su lado. Lo acaricia con ternura:
--si yo pudiera aspirar a su amor…. Si yo pudiera…
Al día siguiente, Alan se sorprende al ver al que cree casi su suegro sentado en su cama dormido. Alan lo despierta acariciandole la cabeza con cariño. David sonríe:
--buenos días, mi ángel…
A Alan le gusta mucho la sonrisa de ese hombre pero está sorprendido:
--¿Qué haces aquí? Y ...
Alan calla porque siente vergüenza.
--mi hijo se fue…
--se despertó temprano…?
--No, Alan , se fue en la noche…
Alan lo mira angustiado:
--no puede ser…
David lo a acaricia y le dice:
--así es, yo me lo encontré en la casa… dijo que ya había obtenido lo que quería y que se iba… no va a vivir aquí, todo seguirá como hasta ahora…
Alan lo abraza llorando y David  tiene que controlar sus ganas de besarlo





Capítulo 9





David entra en la biblioteca. Alan mira una foto del joven David de niño.  El padre siente algo parecido a los celos. Alan se pone nervioso. Se da cuenta que a David le pasa algo y cree que porque mira sus fotos o porque entro en la habitación.
-lo siento yo..
David no lo deja seguir. Sonrie. Le muestra más fotos de su hijo. Aunque le duele el interés de ese chico por su hijo es una buena excusa para acercarse.
--Sabes, cuando mi hijo estaba en camino me gustaba mucho poner el oído en su barriga, hablar con mi hijo…
--¿y que pasó con su esposa?
Con dolor el hombre dice:
--se fue con otro hombre… mi hijo aún era muy pequeño…
--Lo siento mucho…
David le sonríe.
--tú no tuviste la culpa, sé que tú nunca engañarías a nadie… Eres demasiado puro.…
Alan sonríe:
--gracias por todo, gracias por todo lo que has hecho por mi.
David le guiña el ojo simpático. No dejan de sonreirse. Los dos se sienten felices, unidos por un extraño sentimiento que no logran entender. Les gustaría que el tiempo no pasara, poder congelar ese momento. Sentir siempre esa felicidad que sienten en ese momento.
--venga hoy no tengo trabajo y tú y yo no hemos tenido tiempo pero tenemos una deuda…
--¿así?
--No me dijiste que nunca habías estado en un zoológico y que querías ir? --–dice él muy sonriente.
El rostro del joven se le llena de ilusión.
--¡¡¿al zoo, me va a llevar al zoo?¡ --dice contento.
A David le llena de ternura la alegría de Alan. Lo acaricia con ternura y dice:
--si me sigues tratando de usted no… ¿o es que tan viejo te parezco?
--claro que no… eres muy joven… y guapo –--los dos se ruborizan—--no entiendo como no te casaste otra vez.
David lo mira con emoción. Piensa que si él tuviera la edad de su hijo le gustaría casarse con alan pero no dice nada.
--ya dejemos de hablar que se nos va a hacer tarde…
--¡¡sí, sí¡¡
Alan sube las escaleras corriendo y el hombre se lo queda mirando con ternura, con ilusión, con amor… ¿de padre?
--alan, alan ¿Qué me pasa contigo?
El adolescente se encierra en su cuarto, se mira al espejo muy ilusionado. Se acaricia el labio pensando en el beso que le dio cerca del labio. Suspira sin entender sus sentimientos.

Por su lado, Mariano está dando un largo paseo con los dos amigos. Hugo y Mariano no dejan de mirarse pero no se hablan. Miguel es el único que habla. Sabe que esta demás pero es que ninguno de los dos quiere que los deje solos. Están en un parque, no hay gente.
--si me disculpáis… --dice miguel que se quiere alejar.
Mariano mira asustado a Hugo.
--¿¿Dónde vas?¡ --pregunta Hugo.
Aunque es lo que desean, los dos jóvenes sienten miedo de estar solos.
--tengo que ir a ser pis… supongo que no vais a querer que lo haga aquí delante…
--no, no… Ni se te ocurra --dicen ambos.
Miguel se aleja, se esconde tras los árboles. Mariano y Hugo se quedan solos, el uno frente al otro. No se atreven a mirarse. A los ojos.  No se dicen nada. El rato se les hace eterno. Miguel sale subiéndose la cremallera. Mariano se relaja.
--¿Por qué has tardado tanto? --le riñe Hugo.
Miguel lo mira con resignación. Al oído le susurra:
--A ver si espavilas,   le gustas. ¡Ve al ataque¡
Hugo se pone nervioso, le asusta que el chico oiga el comentario de su amigo. Fuerza una sonrisa y dice:
--¿seguimos? --Hugo.
Miguel los deja por imposible y los tres siguen como si nada.

Alan pasa una bonita tarde en el zoo, abriendo los ojos como platos a cada paso. Haciendo caras a los animales, disfrutando lanzándoles comida. Está muy ilusionado. Disfruta como un niño más. Parecen un padre y un hijo. David se siente culpable por unos sentimientos que están creciendo dentro de él:
--Es un niño, es un niño--piensa.
Alan  lo abraza ilusionado:
--¡¡gracias, gracias¡¡¡¡eres el papá que nunca tuve¡¡¡ojalá tú fueras mi papá¡¡
David lo mira lloroso aunque trata de controlarse. Cada vez le cuesta más que el adolescente lo vea como un padre. Alan siente una emoción especial al tener el cuerpo de ese hombre cerca. Es un sentimiento muy agradable que nunca su novio le hizo sentir.

Luis llega a su casa tarde y de mal humor. Su esposa le reclama.
--¿¡se puede saber dónde has estado?¡
Luís se retira cansado a su habitación. Se empieza a sacar la ropa.
--¡¡te he hecho una pregunta¡¡¡¡me dejaste sola  porque tenías trabajo y nunca te pasaste por la empresa¡¡¡¡te he esperado toda la tarde¡¡
Luís se sienta en la cama, se saca los zapatos y ya tumbado los pantalones:
--Yo nunca te dije que fuera a trabajar en la empresa… he tenido un día duro… estoy cansado… quiero dormir --–le dice él metiéndose en la cama.
Elisa se sube a la cama y se acerca a él a gatas. Muy coqueta le dice:
--de dormir, nada… te he echado mucho de menos… Quiero que me hagas tuya como sólo tú sabes hacerlo…
Elisa lo besa pero él no responde.
--¡¡se puede saber que te pasa¡¡? --le dice ella.
--¡¡ya te dije que estoy cansado¡¡
--¿¿has bebido?¡
--¡¡sí y qué¡¡
--ahora te voy a preparar un té para que se te pase la borrachera…
--¡¡yo no estoy borracho¡¡
--¡¡pues hazme el amor¡¡
--hoy no… otro día…
--¡¡yo quiero que sea hoy… ahora vuelvo¡
Elisa vuelve al rato con el te pero Luis ya se ha dormido.
--¡¡maldita sea, maldita sea¡¡ --dice atormentada por los celos-- ¿¡donde estuvo toda la tarde y con quien?¡
Luis en realidad se está haciendo el dormido. No deja de pensar en Fabi y en los momentos que han compartido.

Alan  está ya en su cama. Está a punto de dormir. De repente entra el joven David.
--¿tú aquí?
--¡¡ESTA ES MI CASA¡¡
--si pero… creí que no querías saber de mi…
david lo mira con  cara de degenerado y dice:
--es para darte la bienvenida.
--gracias, ahora vete.
Los nervios del chico excitan a David. Le guiña el ojo y pícaro dice:
--tomalo como nuestra noche de bodas…
Alan lo mira con miedo mientras david  se acerca desnudándose.






Capitulo 8



Con mucho cariño, David padre ayuda a Alan a tumbarse en la cama. El adolescente está muy triste. No deja de llorar.
--no debí dejarme convencer, debí quedarme con mi madrina…
--pero es que ya estabas muy cansado después de velarla toda la tarde… No tiene caso quedarse a pasar la noche…
--pero es que ella está sola --llora.
--pero descansa en paz… mañana ya todo pasará y tendrás que adaptarte a tu nueva vida…
--pero ahora… --dice  intentando levantarse.
--tienes que portarte bien y hacer lo que yo te diga… no te tienes que cansar… te tienes que cuidar.
La sonrisa y la dulce voz del hombre calma al joven.
El joven se viene abajo pero David le habla con optimismo. Sabe cómo hablarle para que  confíe y se convenza que todo saldrá bien.
Cuando lo oye a él Alan se convence que todo es fácil, que todo es bello, que todo va a salir bien. Aunque ha dicho que no quería dormir, que no tenía sueño, acunado por la voz de David poco a poco el adolescente se va quedando dormido. David, entonces, lo mira con ternura. Lo acaricia:
--buenas noches, mi dulce niño--–le dice con una voz suave y dándole un cálido beso.
Cierra la luz pero no se va. Ese joven le produce mucha ternura, muchas ganas de protegerlo. No quiere que se despierte y se angustie al encontrarse solo así que se queda a dormir en una butaca que coloca al lado de la cama.

Mientras, David junto a todos los 30 Boys vive su primer éxito. Luís disfruta ya que también es un éxito. Se muestra contento con Elisa que está a su lado.
--¡¡yo te dije que habías tomado la mejor elección, que yo iba a levantar esa empresa¡¡ --Luís.
--yo nunca lo puse en duda… yo sabía que podías…
--Acabamos de asistir al nacimiento del grupo del año… Cuando salga el disco las ventas van a ser número 1…
--es una lástima que mi hermano se lo haya perdido… No sé porque no quiso venir… David no me dijo nada…
--David no necesita a su padre para nada… ni su apellido…
--¿por eso todos llevan máscaras?
--así, es… fue una idea brillante… el misterio hará que las ventas aumenten… a la gente le gusta el misterio. Elisa mira a su marido con orgullo:
--fue idea tuya ¿verdad, mi amor?
--pues no… se le ocurrió a tu sobrino… No quiso que nadie pensara que le hemos dado una oportunidad por favoristimo… por ser sobrino de los dueños… Nadie conocerá su rostro y el apellido Helmut no se mencionará nunca…
Acabada la actuación, todos los chicos dan las gracias y dejan el escenario. A ellos les ha gustado la actuación. Detrás de los escenarios, los guapos chicos dejan sus máscaras que lanzan por los aires y celebran su éxito con gritos y abrazos. Las rencillas han quedado atrás y los cuatro ya se sienten amigos. Luis, al que su esposa no lo quiere acompañar, van al camerino y felicita a los 4 chicos que están muy contentos. Los 4 chocan sus manos con la de Luis. David abraza a su tío.
--gracias, gracias por esta oportunidad…
--No me tienes que dar las gracias… ya os dije que sois los mejores…
Los chicos están muy contentos.
--Ahora tenemos que celebrarlo… yo lo quiero celebrar con mi chico…   --Miguel Ángel.
Como quien no quiere la cosa, Miguel y Hugo lo acompañan y es que quieren estar con los amigos. Los dos amigos tienen un objetivo en común Mariano aunque Miguel lo único que quiere es sexo y a Hugo el chico le gusta en serio. Mientras David se sigue despidiendo de su tío al que da nuevamente las gracias.

Elisa espera a su marido fuera del reciento. Junto al coche. Ve salir a Miguel, Hugo y los otros…  El grupo se queda un rato cerca ya que discuten si van juntos o cada uno por su lado. Hugo se quiere lanzar y pedir a Mariano que salga con él. Miguel le susurra:
--si no se lo pides tú lo hago yo…
Hugo habla muy flojo para que no se entere.
--¿es que te gusta?
--si tu no espabilas… otro se lo quedará… pues mejor que sea yo… Vamos los tres… y que él decida con quien se quiere acostar… con suerte le gustan los tríos.
Hugo no es eso lo que quiere y no le gusta la forma en la que su amigo se expresa del chico que le gusta. David y Luís salen juntos. David se despide de su tía y se reúne a los chicos.
--¿y que hacemos? --pregunta David.
Muy mimoso con Miguel Ángel, Anas dice:
--yo me voy con mi chico… tiene que recibir su premio…
Se besan y Miguel Ángel mira a sus dos amigos como si tuvieran que sentir envidia. David y Miguel se miran con complicidad. Miguel Ángel no imagina que casi todos sus amigos ya han disfrutado de los encantos de su novio. Los novios se van. Silvio y Mariano no se quieren separar. El primero mira con deseo a Miguel, aunque se enfadó con él le gustaría volver a pasar la noche a su lado. Antes que  pueda decir nada, Miguel, se abraza a Mariano mientras hace gesto a Hugo para que se ponga del otro lado y dice:
--usted, precioso,… se viene con nosotros…
--pero yo…
--es un secuestro --dice Miguel haciéndose el simpático.
Mariano se deja arrastrar más que nada porque le gusta estar al lado de Hugo aunque no se atreva a decirle nada. David y Silvio se quedan solos. David lo mira seductor:
--pues a ti y a mi nos toca divertimos solos…
Despechado porque Miguel se fue con otro, Silvio acaricia el pecho de David. Sensualmente pone las manos dentro de la camisa del guapo chico y le acaricia los pectorales:
--¡que fuerte… ¿Vamos a tu casa, guapo?…
David traga saliva. Está feliz pero sorprendido.
--¿Tan rápido….?
--¿Te molesta…?
--No al contrario. Eres como yo y eso me gusta.

Miguel, Mariano y Hugo están los tres paseando. Mariano va en medio de los dos. Se siente muy incómodo. Aunque le gusta estar con Hugo le pone nervioso la presencia de Miguel. No le hace gracia estar a solas con dos hombres. Siente que no está bien. Miguel es el que no deja de hablar. Como quien no quiere la cosa pasa el brazo por la cintura del chico. Algo que llena de celos a Hugo pero que molesta a Mariano ya que se aparta y se mantiene lo más alejado que puede de Miguel. Hugo sonríe. Miguel se da cuenta de la manera en la que se miran Hugo y Mariano. Se da cuenta que  ya eligió y no quiere competir con su amigo así que dice:
--ya mejor los dejo solos…
--¡¡no¡¡ --dicen Mariano y Hugo a la vez.
Y es que a pesar que se gustan, también les pone nervioso la idea de estar solos.
--cómo queráis…
Y así siguen paseando. Miguel hablando aunque nadie lo escucha. Mariano y Hugo no dejan de mirarse. Aunque lo acepte, es algo que a Miguel no le hace gracia porque se da cuenta que su deseo de acostarse con los tres amigos no se hará realidad.

Por su lado David y Silvio llegan a la vieja casa en la que ensayan. Se dejan llevar por sus instintos y hacen furiosamente el amor.


2 meses después...
Miguel entra en el cuarto de David en la casa en la que ambos viven ahora. Se sorprende al verlo dormido desnudo al lado de Silvio.
--¡¡David, tío, que es esto¡¡
David abre los ojos medio dormido:
--¿Qué pasa?
--¡¡pues que tenemos ensayo. Eras el más responsable con estas cosas.
David se levanta desnudo y se va al baño. Miguel mira a Silvio molesto:
--también esta noche te has tenido que quedar?
--¿Qué pasa, tienes celos porque contigo sólo me acosté una vez y con tu amigo lo hago todos los días?
Miguel lo mira con desprecio y dice:
--tú eres una putita. A mi no me interesas…
Miguel se va y Silvio se queda triste:
--pero yo te quiero a ti --dice frustrado.

Fabi ha llegado a una playa. Está muy emocionado.
--cuantos años sin venir aquí, a mi tierra. Cuantos recuerdos… yo apenas era un niño con tantos sueños, con tantos proyectos… pero lo dejé, … lo dejé ir… ¿cómo pude hacerlo? ¿cómo pude preferir mi carrera al amor de mi vida? Pero la vida me lo cobró… nunca fui feliz desde que él no está…
El hombre recuerda sus besos, sus caricias de juventud.
--¿Qué habrá sido de él? Mil veces he estado tentado en llamarlo, en buscarlo… pero no tiene sentido meterme en su vida… él se habrá casado, tendrá su familia… será feliz… él sí será feliz porque él si se lo merece… Yo me merezco mi amargura por interesado.
Sonríe frente al agua:
--este mar… nunca había vuelto a un mar… quise que perdura el recuerdo…
Ante ese mismo mar los jóvenes se declararon miles de veces lo mucho que se amaban.
--30 años de nuestra primera vez…  toda una vida. Si me hubiera quedado a su lado tendríamos, hijos… hasta nietos…
Con nostalgia, el hombre se saca los zapatos y camina por la orilla del mar con lágrimas en los ojos:
--si pudiera echar atrás… si se pudiera…
Como muchas otras veces Luis llega a esa misma playa en su coche. Ahí se siente muy cerca de él.
--Fabi, Fabi.
No sabe que ese día él está ahí. Pero presiente su cercanía. Se siente extraño, más nervioso de la cuenta. Tiene un nudo en la garganta, su corazón palpita fuertemente. Cuando se acerca a la arena lo ve a Fabio de espaldas.
--no puede ser Fabi --susurra.
Fabio se gira presintiendo que está él. Los dos se miran a los ojos con alegría pero extrañeza. No se veían desde sus años  de juventud y ha llovido mucho  desde entonces. Con ojos llorosos y con una sonrisa llena de nostalgia y emoción, Fabi y Luis se observan detenidamente para ver los cambios que el tiempo ha producido en el otro.

David enseña a Alan la ropa que que ha comprado.
--ya se ha gastado mucho en mi.
--no tengo a nadie más.
Los dos se sonríen. Alan  lo besa, david  mueve un poco el rostro y el beso cae muy cerca del labio. Se miran con un deseo contenido y que ellos mismos no entienden. Después del beso David padre y Alan se miran con timidez, A David le ha gustado sentir los labios del joven muy cerca de los suyos. A Alan le gustó rozar los labios de ese hombre. Ninguno de los dos entiende bien lo que les está pasando. No saben sí disculparse y  es que a los dos les ha gustado más el beso de lo que consideran que es correcto y los dos sienten la misma culpa pero ninguno dice nada. Se miran intensamente sin saber que decir. Alan se ahoga en los ojos de ese hombre que lo mira con profundidad.

De nuevo en la playa, Luis se acerca poco a poco a Fabi. Le da miedo estar cerca de él y darse cuenta que no es real, que no es una ilusión. Fabi abre y cierra los ojos para asegurarse que no es un espejismo.
--es él, es él -dice emocionado.
Ya que luis no se acerca lo hace fabi. Ambos tiemblan de deseo al tenerse cerca.
--hola Luís. Qué sorpresa.
Luís lo mira con el rostro desencajado por la emoción. No se atreve a decirle nada.
--No me recuerdas, ¿me olvidaste del todo? --dice fabi decepcionado
Con la voz rota de la emoción luis dice:
--No Fabi, como quieres que te olvide…
--¿¡y que haces aquí? --son los dos a la vez el que hace esa pregunta.
Luego los dos a la vez se sonríen  y los dos a la vez dice que sea el otro el que responda primero.
--bueno… yo vengo aquí casi todo los días… Me gusta recordarte… y nada mejor que aquí… --Luís.
Los dos están muy cerca el uno del otro. Sus cuerpos, sus labios se desean. Ese amor que los unió en el pasado sigue vivo y con más fuerza que nunca.
--¿¿de veras piensas en mi? --pregunta fabi emocionado.
--Ya sé que te pareceré un tonto…
--No Luís, nunca me lo pareciste…
--me dejaste, tú…
Fabi le pone la mano en los labios para que no diga nada. Luis se estremece. Cierra los ojos para disfrutar más del tacto, de la cercanía de Fabi.
--no digas nada, no estropees este momento --le suplica fabi.
Temblando de la emoción luis le dice:
--aún no me has dicho que estás haciendo aquí…
--¿no lo imaginas?
Luis hace que no con la cabeza:
--30 años… hoy hace 30 años, que aquí mismo… hicimos el amor por primera vez… Fue la primera vez para los dos… ¿tú lo olvidaste?
--pienso en eso todos los días --Luís.
Fabi y Luis se abrazan, sus ojos están llenos de lágrimas. Poco a poco sus labios se van acercando y se besan. Los dos se dejan llevar por un sueño, por un recuerdo, por un pasado. Ahí mismo hacen el amor.

David tiene prisa por irse. Esta de mal humor tras el ensayo. No entiende a su padre.
--Vamonos todos a una fiesta… Lo que no entiendo es donde se metió Silvio.
Miguel mira a David con complicidad…
--yo estoy cansado… me voy a mi casa…
--aguafiestas --dice Anas.
David se va solo. Hugo mira a Mariano con timidez. Desea invitarlo a ir a algún sitio pero no se atreve a hacerlo. Mariano desea que lo haga. Miguel Ángel se despide de todos y se va. Mariano se queda solo con esos dos chicos, el que le gusta y el que lo mira con cara de degenerado.
--¿Qué te parece si te vienes conmigo… a tomar algo… a divertirnos? --le dice Miguel.
Armándose de valor, Hugo dice:
--sí, sí… nos la vamos a pasar muy bien los 3…
Los dos amigos se miran con rivalidad:
--si, vamos --dice Mariano mirando a Hugo.
Miguel se pone a un lado de mariano y lo abraza:
--pues no hay más que hablar… vamos…
Hugo hace lo mismo. Aunque a Mariano le molesta que Miguel lo toque no dice nada porque Hugo está a su lado.

Elisa va a la empresa a buscar a su marido y se sorprende cuando le dicen que no fue por allá en toda la mañana. Sorprendida lo llama al móvil. Fabi y Luis están en aquella playa. Tras hacer el amor Fabi se queda dormido sobre la arena.  Luis se viste en silencio. Cuando empieza a sonar el móvil lo apaga en seguida.
--¿¿Dónde estás? ¿Dónde te metiste? --pregunta Elisa atormentada por los celos.
Luis mira a Fabi con emoción, con amor. Le gustaría quedarse a su lado y olvidarse de todo. Lo mira mientras se abrocha los pantalones. Y aunque lo ama está dolido:
--el me dejó, no puedo permitir que vuelva a jugar conmigo… Además… ¿Quién ha dicho que no me va a volver a dejar? A parte está Elisa… ya tengo casi entera esa empresa que yo siempre quise… no puedo renunciar a ella… por Fabi…  No quiero…
Herido y triste decide pagar a Fabi con la misma moneda y aunque le cuesta dejarlo y dejarlo solo ahí lo hace. Ya en el coche llora amargamente y se va a toda prisa.







Capítulo 7





A  David padre se le parte el alma al ver el sufrimiento de Alan. Daría su vida por sacarle esa pena.
--No te pongas así que no soporto verte sufrir… --dice con un nudo en la garganta.
--suerte que lo tengo a usted… no sé que haría si usted no estuviera… si no lo tuviera… --solloza
Las palabras del adolescente le llegan muy a dentro. Lo acaricia y le sonríe con ternura:
--tranquila, mi niño. Yo estoy a tu lado.
Alan se aferra a él:
--sin usted no podría seguir viviendo… me moriría de la pena…
David lo mira muy fijamente, le pone las manos en las mejillas y le dice con suavidad:
--no hables así. Eres muy joven como para hablar de muerte.
El adolescente habla destrozado:
--es que he perdido a la única persona que tenía, a mi única familia.
David tiene que tragarse sus lágrimas para no angustiar a alan pero está tan impresionado por la pena del chico que tiene ganas de llorar:
--lo daría todo por poder ayudarte… eres demasiado joven como para haber sufrido tanto…
A pesar que es mucho su dolor, alan se siente reconfortado por el consuelo del hombre. Eso sí, no puede dejar de llorar.
-- me quedé solo ¿qué voy a hacer ahora?
--no, solo no… Me tienes a mi…
--sí pero dónde voy a ir…?
--puedes vivir en mi casa…
Los dos se miran con mucho cariño. A alan le apetece mucho vivir con ese hombre y a david le hace mucha ilusión tener al adolescente siempre cerca.
--pero ¿cómo me voy a ir a vivir a su casa? No está bien… si aún fuera el novio de su hijo… pero no he vuelto a saber nada de su hijo… seguro que él no quiere…
David besa la mano al joven y le dice:
--sea como sea yo te juro que no te voy a dejar solo… Sea como sea voy a cuidar de ti…
El adolescente y el maduro hombre se abrazan fuertemente.


Miguel despierta. A su lado está desnudo Silvio. Miguel sonríe recordando la noche que han pasado juntos.
--venga, despierta -le dice  no con mucho cariño.
Silvio se despierta de mal humor.
--¿Qué te pasa? ¿Por qué me despiertas?
--te tienes que ir…. ¿Por qué te quedaste a dormir aquí? Creí que te irías…
Silvio se incorpora en la cama y lo mira sorprendido:
--¿¡querías que me fuera a mi casa de madrugada y cansado como quedé?
Miguel sonríe pícaro y dice:
--la verdad es que sí… te dejé muy cansado,… yo soy así…
Silvio lo acaricia con deseo y le dice:
--pero lo deseaba tanto…
Miguel se levanta y mientras se pone los pantalones le dice.
--pues mira que te hiciste de rogar…
--bueno… es que no nos conocíamos y tú empezaste el plan de ataque el primer día…
Miguel se viste de prisa y le pone nervioso que el chico no parece querer irse. Le tira la ropa:
--ahora ya me conoces y bien… te debes ir… me puedes meter en un lío… a David no le gusta que tengamos sexo el día de un concierto…
Silvio se levanta totalmente desnudo y lo abraza. Divertido dice:
--¿es cierto eso que se bajan tonos si uno hace el amor?
Mientras se abrocha los pantalones, Miguel dice:
--la cosa es que no quiero que David sepa que te quedaste a dormir… esta es su casa, no la mía…
--bueno, pero él entenderá que no me podía ir solo
--bueno ni que fueras vieja  para no poder volver sol0 a tu casa --dice Miguel con sarcasmo.
Silvio lo mira molesto y le dice.
--¡¡eres un grosero¡¡¡ ¿Dónde está el chico dulce y cariñoso de anoche?
Con cierta ironía, Miguel  dice:
--No sé… tal vez se quedó debajo de la cama…
--¡eres un patán¡
--anoche no decías lo mismo… claro que no decías nada… sólo jadeabas. --dice burlón.
Silvio agarra su ropa y molesto le dice:
--¡¡eres un tonto, no te quiero volver a ver¡¡
Divertido Migyel  le dice:
--¿y para que te debo querer volver a ver?
Molesto Silvio se viste en el comedor. Miguel se tumba en la cama sonriendo de satisfacción.
--ya calló el segundo… sólo me falta el más difícil… y no será fácil... ya que le gusta a Hugo.



David hijo  está duchándose pero no está solo. Anas está con él. La pareja se besa.
--me ha gustado mucho que me llevaras a esta suite… nunca lo había hecho en un lugar tan lujoso… --anas.
La pareja no deja de besarse y acariciarse:
--bueno… yo no quería que me pasara como a Miguel…
Anas lo besa.
--no hables de ese tipo… yo ya lo olvidé…
--bueno… pero no quería que tu novio nos sorprendiera…
--tampoco hablemos de otro hombre…
--también están los otros… esta noche es un concierto muy importante y les tengo prohibido que estén con alguien.
--así que sólo lo has hecho por eso? Yo creí que era porque yo soy especial…
David pone cara de pillo y no dice nada.

Lejos de ahí, Fabi está sentado en su despacho. Agarra una rosa seca y su mente viaja años atrás a sus 18 años. Luis llegó con una rosa y muy enamorado. Los dos tenían algo que decirse. Y los dos querían ser el primero.
--yo, yo… primero yo… --dice luis con ilusión.
Entonces el joven se puso de rodillas y dice:
--¿te quieres casar conmigo?
Fabi vuelve al presente atormentado:
--¿Por qué te dejé?¿porqué? No sería un hombre de éxito pero sí sería un hombre feliz --se dice con angustia.
Fabi acaricia esa rosa seca que es uno de sus mayores tesoros. Los recuerdos lo desbordan. Fabi viaja de nuevo a  pasado…
El Fabi de 18 años se quedó helado por la propuesta de su novio. Luís  de rodillas, muy sonriente. Estaba tan nervioso que le hizo la pregunta sin acordarse de que le compró el anillo. Con dulzura, el guapo chico se sacó una caja del bolsillo y le mostró el anillo. Fabi lo mira helada. No dice nada.
--¿Qué pasa? ¿no te gusta el anillo? --dice sorprendido por el silencio de su amado.
A Fabi casi no le sale la voz:
--no es eso, es que..
Aún de rodillas y muy ilusionado, el chico le dice:
--ya sé que es muy poca cosa para ti pero es que no te he podido comprar nada mejor… Pero nadie te quiere como yo te quiero… Nadie te va a cuidar mejor que yo…
--Lo sé, sé que me quieres, que me vas a cuidar…
--pero no te gusta el anillo…
Fabi le pidió que se levantara. Luis obedeció e hizo intención de ponerle el anillo en el dedo:
--no.
--¿porqué? Te juro que más adelante te compro un anillo mejor… este es provisional…
--No es eso…
Fabi ya ha tomado una decisión y aunque le duele le dice:
--es que no me quiero casar contigo… lo mejor es que terminemos…
Luís lo miró con el rostro desencajado, una lágrima aparecía en la mejilla.

Fabi regresa al presente. Tiene los ojos llenos de lágrimas:
--¿Qué habrá sido de ti? Espero que seas un hombre feliz… es lo que te mereces…

Sin imaginar que el hombre  de sus pensamientos también lo recuerda, Luís está en el despacho de la empresa que siempre ambicionó. Ahora que es el presidente de la empresa que el viejo Helmut le robó a su padre no se siente tan triunfador como pensó. Saca una vieja foto que tiene en su cartera. Es la foto de su gran amor. La besa con dolor:
--Cambiaría todo lo que tengo por volver a vivir lo que viví contigo…
Como cada día, el guapo empresario recuerda lo que pasó ese día que marcó su vida. Él se quería casar con Fabi y Fabi quería romper con él.
--¿de que hablas? ¿Cómo es que tenemos que terminar? --dijo él roto de dolor.
--es lo mejor… somos muy jóvenes como para atarnos…
Con los ojos enrojecidos, Luís le dijo:
--¡¡yo te quiero y sé que tú a mi… llevamos 3 años juntos… hemos descubierto todos los secretos del amor y del sexo a la vez¡¡¡ ¡¡No me puedes hacer esto¡¡¿es que hay otro hombre?¡
Tranquilo pero triste pero el dolor de su chico, Fabi dijo:
--¡no claro que no… tú eres mi único hombre… ya deberías saberlo¡¡
--¿¡es que entonces no entiendo porque me quieres dejar?¡
--No me lo hagas más difícil… es lo mejor… yo quiero estudiar, haré la carrera en el extranjero…
Muy dolido, Luis le dijo:
--¿prefieres triunfar al amor? ¿me sacrificas a mi por tu carrera , es eso no?
--¡¡entiéndelo¡¡
--¡¡esta bien… si esto es lo que quieres… pues es lo que tendrás¡¡¡tranquilo no me volverás a ver¡¡
Luís se fue corriendo lloroso, Fabi se quedó triste:
--Luís, no te lo tomes así…
Fabi lo ve irse, le duele haber lastimado.

Fabi vuelve al presente. Tiene los ojos llenos de lágrimas. De un cajón saca una vieja foto. Es de él y su chico
--lo siento, lo siento --dice mirando esa foto.
Luego besa la  foto:
--te quiero… aún te quiero…¡¡no te puedo olvidar¡¡ --dice con el corazón deshecho.


A la hora de la comida, David hijo llega a su casa.
--estoy hambriento… esta tarde aún tengo que ensayar para el concierto… todo tiene que salir perfecto… --dice el guapo joven al entrar al comedor.
El chico se queda muy sorprendido al ver a Alan sentado en la mesa, frente a su padre. El adolescente se levanta y lo mira nervioso.
--¿qué significa esto, papá?
David se levanta. Con mucho cariño le dice a Alan:
--siéntate y ve comiendo. Te espera una tarde muy dura.
Alan obedece, tiene miedo de la reacción de su ex novio pero la sonrisa del maduro hombre lo tranquiliza. Padre e hijo se miran intensamente. El padre está tenso, quiere ocultar la excitación que le produce estar cerca de ese adolescente, excitación que le hace sentir culpable. Se siente como un adolescente que ha hecho una travesura y se la quiere ocultar a los padres.
--vamos fuera… no molestemos a alan… --David padre.
El uno sale y el otro lo sigue. alan levanta un momento los ojos y mira con timidez a su chico. El joven David lo mira con desprecio y eso a Alan le duele. David hijo no entiende cual es el misterio pero sigue a su padre hasta la biblioteca. David padre sabe que al chico no le hará nada de gracia lo que tiene que decir y por eso quiere alejarlo del lugar en el que está el chico para que este no lo escuche.
--¿Qué es lo que pasa, papá? ¿Qué es todo esto?
David padre cierra la puerta y dice:
--cálmate, hijo. Yo te lo puedo explicar…
--¡pues estoy esperando, papa. Quiero saber porque un chico del que yo no quiero saber nada está en mi casa¡
--porque vive aquí --dice forzando una sonrisa.
El chico no da crédito a lo que oye:
--¡¡es una broma no?¡
--no, murió su madrina. No tiene a nadie más…
--y qué? no es muy problema… que se vaya a un orfanato…
--No, hijo. Alan se va a quedar aquí. Vivirá como uno más de la familia…
David hijo se lleva las manos a la cabeza:
--¿de que va todo esto? El se me regaló, no quiero nada más con el ¡¡¡no me puedes obligar su presencia¡¡¡ ¿porqué me haces esto justo hoy que es un día importante? Papá… hoy es mi concierto… mi gran debut…
--lo siento hijo pero las cosas han pasado así.
El chico está muy molesto:
--¡¡esto no se vale, papá¡¡ me has hecho creer que todo estaba bien, que aceptabas mi carrera pero a la que has podido me pegas una buena puñalada¡¡
--Me duele que pienses eso de mi, hijo.
--¡pues entonces dame un solo motivo que justifique que ese niño está en mi casa¡¡
--que lo ilusionaste, que jugaste con sus sentimientos. Es apenas un niño y tú eres un adulto. Le doblas la edad. No te puedes deshacer de tus obligaciones.
David mira a su padre con el rostro desencajado:
--no puedo creer lo que dices papá. Ni que fueras su padre.
Sin saber muy bien lo que siente dice:
--pues ahora como si lo fuera y si no lo aceptas como tu novio pues hazlo como tu hermano.
El hijo se lleva las manos al pelo desesperado. Mira a su padre dolido y dice:
--haz lo que quieras. Disfruta tu nuevo hijo. Yo tengo muchos planes. Grabaré un disco, haré una gira,  no me puedo preocupar de tus locuras pareces senil.
--a mi no me faltes al respeto¡¡
David mira a su padre dolido y lo deja solo. El padre está muy excitado y en realidad no tiene nada claro que le pasa  El hombre vuelve al comedor donde lo espera ya Alan ansioso. Con mucho cariño el hombre se acerca. Se pone de cuclillas ante el:
--¿Qué es lo que te pasa,? No has comido…
--es que no me pasa nada, no puedo comer. Tengo un nudo aquí--tocandose el cuello.
David le acaricia la mano:
--no me hagas enojar,… si no comes me obligarás a darte la comida.
--¿y que dijo su hijo? ¿no quiere saber de mi no?
David no deja de acariciarle los cabellos y sonreírle. Esa sonrisa llena de paz al joven.
El hombre no puede evitar una punzada de celos al darse cuenta que el joven desea estar con su hijo.
--¿lo quieres mucho, verdad?
--si señor… Yo quiero mucho a su hijo…
El hombre se pone triste. Sin saber bien porque, Alan lo acaricia. Le acaricia la mejilla. Es un gesto que a David le estremece. Le acaricia la mano mientras alan le toca el rostro. A los dos les gusta sentir el contacto del cuerpo del otro.
--¿Por qué se pone triste? Es normal que yo quiera a su hijo…
--claro que sí… Y espero que a mi también me quieras…
--si claro… yo a usted lo quiero mucho… Es el padre que nunca tuve…
--me quieres como a tu padre ¿eh? --dice con un sentimiento de alegría y tristeza.
--sí… ¿es algo malo?
En realidad alan siente algo muy fuerte por el padre de su ex. Supone que es sentimiento de hijo a padre pero nunca tuvo padre así que tampoco puede asegurarlo. Con mucha ternura aunque ocultando una tristeza que no entiende, el hombre le dice:
--Si claro… es muy bueno que me veas como a tu padre… eso es lo que yo seré para ti. Mi hijo se va de gira muy pronto.
Alan lo mira triste:
--David se va, ¿no se va a quedar a mi lado?
--es su trabajo… debes entenderlo…
--No me quiere, él no me quiere --dice con el rostro lleno de lágrimas.
El hombre se levanta para abrazar y acariciar al adolescente :
--todos los cantantes tienen que sacrificar su vida familiar por su carrera… pero quien sabe después  y tú no estarás solo… yo estaré a tu lado en todo momento…
El maduro hombre, con la servilleta limpia el rostro de Alan de lágrimas. Le sonríe. Alan lo mira. Su dolor desaparece en medio de la ternura de él.

Al rato, Miguel está solo en la casa. Se sorprende al ver llegar a David con muy mala cara.
--¿y eso tío? Creí que nos veríamos más tarde…
--pues siento decirte que me vas a ver muy seguido por aquí… espero que no te importe, Miguel.
--¿cómo me va a importar? Está es tu casa…
--se te agradece… tal vez viva contigo hasta que nos vayamos de gira…
--¿pero porqué?
--tienes algo de comer? Yo es que no comí…
--si claro… te puedo preparar un bocadillo…
--mientras me lo prepares te lo cuento…
 Miguel va hacia la cocina y mientras le hace el bocadillo a su amigo.
--mi padre ha instalado en casa al bobo ese que lleve a la boda.
--y porque hizo eso?¡
--que se yo¡¡ ya esta viejo¡¡
David está muy molesto.
--bueno… ahora no pienses en cosas que te ponen de mal humor… piensa en el concierto…
--nos vamos lucir, Miguel.

Cae la noche, Elisa acompaña a su marido a la presentación del grupo.
--estoy como loca de conocer a los 30 Boys… --dice Elisa.
--va a ser la sensación… ya lo verás…
Elisa está muy enganchada del brazo de su marido:
--hoy es un día muy especial para mi sobrino… Gracias por ayudarlo a cumplir su sueño…
--nos vamos a ayudar mutuamente… Nos vamos a hacer de oro… estoy seguro que su disco se venderá muy bien y la gira será un éxito… y yo nunca me equivoco en el talento…
--mientras tú no te vayas con ellos…
--¿Cómo crees Elisa? Tengo otros clientes… no sólo vamos a vivir de un solo grupo…
Algo decepcionada, Elisa dice:
--¿solo lo haces por eso?
Luís se muestra ilusionada y dice:
--claro que no, mi vida. Te amo… eres mi vida… no podría vivir sin ti…
Elisa cree en el falso amor de su marido y se siente feliz. Lo besa ilusionada.
--tal vez los podremos acompañar los dos y así vivimos la luna de miel…
--me encantaría… pero no podrá ser… tengo mucho trabajo…
Elisa lo acepta con resignación:
--bueno… al menos hemos vuelto a salir… es la primera vez desde que nos casamos que salimos juntos…
Luis no le presta mucha atención ya que en seguida salen los 30 Boys. Anas y sus dos amigos no se pierden la actuación. Los cuatro chicos salen al escenario con ropas muy sexys y ajustadas y con una mascara que hace que no se sepa su identidad. La belleza de los cuatro, el no saber quien es, sus sensuales movimientos y sus voces enloquecen a todas las chicas y chicos. Luís está encantado con el éxito y los chicos disfrutan de lo lindo.